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martes, 18 de abril de 2017

Liban, la montaña generosa

Narra una antigua leyenda siria, que Liban era un joven bondadoso, de talante dulce y muy religioso. Cierto día, cuando se dirigía a ofrecer culto a los Dioses, unos bandidos le asaltaron. Más protegió con su vida la ofrenda que portaba y cayó allí muerto. 

Los Dioses, admirados de su fervor, le recompensaron transformándolo en un monte que tomó su nombre: Líbano.

El País de Sham, o la Gran Siria, es una región histórico-cultural que comprendía, aproximadamente, los actuales Estados de Siria, Líbano, Jordania, Israel, los Territorios Palestinos y el Sanjacado de Alejandreta (actual Provincia de Hatay), así como la Península de Sinaí. El dominio de la región ha sido un objetivo constante de lucha desde las antiguas civilizaciones.

Inmerso dentro de este antiguo territorio, el Monte Líbano es un macizo montañoso que se encuentra dentro del actual Líbano, entre la depresión de Trípoli y el río Litani, y que atraviesa todo el país, conformando dos áreas espaciales diferenciadas en territorio, clima y economía. Su cumbre más alta es el Qurnat as Sawdā', de 3.088 msnm. 


Aún hoy se siguen trenzando coronas de sus árboles para ofrecerlas en agradecimiento y culto a los dioses...

Felices lecturas y  ¡Buen Martes!



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